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Martes, Abril 2, 2019 - 07:45
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Carta Financiera

Bienvenida a Carta Financiera Dra. Alonso. Actualmente, el país está inmerso en la discusión del Plan Nacional de Desarrollo (PND) Pacto por Colombia, pacto por la equidad. Algunos analistas (entre ellos Anif) han mencionado la falta de claridad de un “hilo conductor” principal del PND ante la multiplicidad de los llamados “pactos”. ¿Cuál considera que es el hilo conductor del PND y cómo se articula a través de las diferentes metas del Plan?

 

Gloria Alonso. El gran objetivo del Plan Nacional de Desarrollo es la equidad de oportunidades para todos los colombianos, independientemente del lugar donde nacen, del nivel socioeconómico de su familia o de consideraciones de raza o género. Es así como las metas trazadas del Plan al año 2022 son que 1.5 millones de colombianos salgan de la pobreza extrema y que 2.9 millones salgan de la pobreza monetaria.

 

Para lograrlo, Colombia tiene que incrementar la productividad —que ha estado estancada en la última década— y dinamizar su desarrollo productivo. Esta es la agenda del “Pacto por el emprendimiento, la formalización y la productividad”, en el cual se busca disminuir el costo de entrada a la formalidad, promover fuentes de financiamiento para empresas en etapas tempranas, facilitar la adopción de tecnología en Mipymes y la innovación en empresas consolidadas, y reducir la carga regulatoria del Estado.

Pero ni el emprendimiento ni la equidad son posibles si no consolidamos en todo el país la legalidad, o lo que en inglés se denomina rule of law. El “Pacto por la legalidad” tiene como objetivos la seguridad y la presencia institucional en todo el territorio, el acceso efectivo a la justicia y la alianza contra la corrupción. Este es el primer capítulo del Plan, y no es por casualidad. Las principales preocupaciones de los colombianos se concentran en los problemas que aborda este pacto: la inseguridad creciente en las ciudades y los “espacios vacíos” ocupados por economías ilegales y bandas criminales que, además, destruyen de manera acelerada nuestros recursos naturales; así como la impunidad, la pérdida de credibilidad en la justicia y la corrupción. No vamos a dar el salto al desarrollo si no cambiamos fundamentalmente esta situación.

Es así como la equidad se cimienta en la legalidad, se construye con las oportunidades del emprendimiento privado y se consolida con las herramientas de inclusión social y productiva.

 

C.F.: Después de los mínimos de desempleo del 8.9 % promedio año en 2015, la lectura se ha venido deteriorando hasta llegar al 9.7 % en 2018. Una de las metas del PND es reducir dicho de-sempleo a mínimos históricos del 7.9 % en 2022 (muy por debajo del NAIRU estimado del 9 %) e incrementar la formalización laboral del 37 % al 41 % al final del cuatrienio. En Anif hemos sido algo escépticos sobre mayores ganancias en empleo-formalidad sin reducciones adicionales en los costos salariales (parafiscales), que actualmente bordean niveles del 50 %. ¿Qué elementos plantea el PND para alcanzar esta meta?

 

Gloria Alonso. El objetivo es incrementar el crecimiento potencial de la economía para situarlo por encima del 4 % al final del cuatrienio. A ello deben contribuir, principalmente, la reforma regulatoria de fondo, que aligera las cargas para la iniciativa privada; la transformación digital, que tiene un enorme impacto sobre la productividad privada y pública; la agenda de infraestructura y logística, que se enmarca en el lema de “concluir, concluir y concluir”, al igual que el aporte de sectores clave y con importantes encadenamientos productivos, como la agroindustria y el turismo, que tiene todo el potencial para convertirse en el “nuevo petróleo” de Colombia.

 

El aumento del crecimiento potencial se reflejará en una reducción del NAIRU y hará posible una mayor formalización. El emprendimiento en Colombia enfrenta, por una parte, una costosa carga de origen regulatorio y tributario y, por la otra, una falta de acceso al financiamiento, factores que frenan su formalización y crecimiento. Para aumentar la formalización se expedirá una reforma a la tarifa de registro mercantil, que disminuya el costo de formalizarse para las Mipymes y que permita que la renovación anual se realice con base en sus ingresos operacionales, no en sus activos.

 

Asimismo, con la Ley del Plan se establece un umbral dentro del Régimen Subsidiado en el que las personas con capacidad de pago tendrán un subsidio parcial, como una suerte de escalera intermedia con el Régimen Contributivo que elimine el incentivo perverso que hoy existe hacia la informalidad laboral. Además, la Ley busca desindexar varios precios de la economía que hoy se fijan en salarios mínimos, para que en adelante lo hagan basados en UVTs, para reducir de esta forma la presión que ejerce el salario mínimo sobre la informalidad. Adicionalmente, se activará la Ventanilla Única Empresarial para que, sin salir de su oficina, los empresarios puedan obtener el RUT y el registro mercantil y registrarse en la seguridad social. Se promoverán también mecanismos alternativos de financiación empresarial, como la habilitación de esquemas novedosos de emisiones para Mipymes y de una arenera regulatoria para innovaciones financieras; además, se mejorará el acceso de las Mipymes al microcrédito. Todas estas son acciones que deben modificar la ecuación costo-beneficio de la formalidad empresarial, de manera que obtengamos resultados medibles en estos cuatro años.

 

Se debe señalar que parte de estas políticas ya se está implementando: el reciente Conpes de Formalización Empresarial (Conpes 3896 de 2019) recoge varias de estas propuestas. No vamos a esperar hasta que el Plan sea aprobado en el Congreso para comenzar a mover esta agenda clave para el aumento de la productividad.

 

C.F.: Anif ha venido apoyando la propuesta de centralización del manejo presupuestal (inversión + funcionamiento) en el Ministerio de Hacienda, según lo planteado en el artículo 35 del Proyecto de Ley del PND. Ello no solo facilitaría una mejor planeación presupuestal en el Ministerio, sino que permitiría al Departamento Nacional de Planeación (DNP) centrarse en su tarea de control de regalías y cumplir su rol primordial de gestor de la descentralización fiscal en Colombia. Dado lo anterior, ¿cuál es la estrategia del PND para mejorar la asignación-eficacia del gasto público en los territorios?

 

Gloria Alonso. La eficiencia del gasto público no es solo un reto para el gasto territorial. Se requiere pensar en la eficiencia del sistema presupuestal colombiano para administrar el gasto público (de funcionamiento y de inversión) con criterios de programas y con indicadores de evaluación de desempeño, de forma que el país gane con la eficiencia del sector público en su conjunto. En este contexto, el papel de la inversión pública es crucial porque materializa las prioridades del Plan Nacional de Desarrollo y permite el logro efectivo de sus metas. Esto implica un conjunto de acciones que abarcan desde su formulación, presupuestación y gestión, hasta su seguimiento y evaluación. En este campo, el DNP ha tenido un papel central, particularmente en la coordinación de los diferentes proyectos y programas sectoriales. Esta función se potencia aún más gracias al enfoque territorial de la inversión que, de manera creciente, ha impulsado el DNP, en la búsqueda de mayores sinergias entre las inversiones de los diferentes niveles de gobierno y de mejoras en la focalización de la inversión del Gobierno Nacional.

 

Este es el enfoque del Plan Nacional de Desarrollo: conectar territorios, gobiernos y poblaciones, impulsando la coordinación de las inversiones y de las estrategias entre los diferentes niveles de gobierno, promoviendo la asociatividad territorial, aprovechando las funcionalidades intermunicipales y fomentando la complementariedad entre diferentes fuentes de recursos, por ejemplo, mediante la figura de pactos territoriales. Estas son estrategias centrales para mejorar la eficacia del gasto público en los territorios.

La otra parte de la agenda es el fortalecimiento de los entes territoriales para mejorar su capacidad de llegar efectivamente a los ciudadanos. En ese sentido, el Plan tiene estrategias para fortalecer las capacidades locales y generar recursos propios, donde la implementación del catastro multipropósito es central, y para mejorar la calidad del gasto por medio de instrumentos como los proyectos tipo, los acuerdos marco de precios, con una llegada más efectiva de Colombia Compra Eficiente al territorio, y una reforma a la ESAP para convertirla en el centro del fortalecimiento de la gestión y la capacitación del talento humano de los gobiernos subnacionales.

 

C.F.: Es evidente la importancia de lograr una mejor focalización de los subsidios sociales en Colombia, tanto para evitar caer en esquemas recurrentes “asistencialistas”, como para optimizar los escasos recursos presupuestales existentes. En Colombia, se supone que el instrumento de focalización social (par excellence) viene dado por el Sisbén. Como es bien sabido, el problema es que el Sisbén ha sido politizado, donde “el agente” (autoridades territoriales) ha tenido objetivos políticos diferentes a los de “el principal” (el Gobierno Nacional a través del DNP), el cual debería estar liderando la aplicación óptima de estos recursos. ¿Cómo estará gestionando el DNP las distorsiones en las afiliaciones del Sisbén, precisamente para evitar “trampas de pobreza” e informalidad?

 

Gloria Alonso. No es cierto que el Sisbén haya sido politizado. Desde su creación, el Sisbén ha sido sujeto de reformas y ajustes que han permitido mejorar la manera en la que se focaliza el gasto público social; son ajustes metodológicos, de esquemas de puntaje y de variables incluidas tanto en el formulario como en los modelos para el cálculo del puntaje. Además, con cada nueva versión del Sisbén se implementan nuevas estrategias para validar la información recolectada.

Por otra parte, con el fin de mejorar la focalización de los programas sociales, el Plan contempla la implementación del Sisbén IV, el cual actualiza la metodología de puntaje incluyendo la capacidad para generar ingresos, un mayor nivel de desagregación territorial para calcular el puntaje y la recolección de información mediante dispositivos móviles de captura (DMC) que permiten aplicar mallas de validación al momento mismo de la recolección, georreferenciar las encuestas y escanear la información del documento de identidad.

Adicionalmente, se cambia el esquema de administración de la base de datos: se pasa de bases municipales que se reportan mensualmente al DNP a un reporte de novedades diarias de los municipios que alimentará una base nacional centralizada. Estas novedades serán aplicadas en una sola base central nacional luego de procesos de verificación, con lo cual se evitarán posibles usos políticos de la base de datos.

 

C.F.: Una de las instancias decisorias más cuestionadas del Sistema General de Regalías (SGR) han sido los llamados órganos colegiados de decisión (OCADs), los cuales están plagados de instancias burocráticas, donde tardíamente se ha caído en cuenta sobre la falta de priorización de los proyectos. ¿Cómo estará gerenciando el DNP este complejo tema de los OCADs, ahora con los OCAD Paz? ¿Cómo cree usted que dichos recursos de las regalías podrían apalancarse para servir al propósito de conectividad nacional, en vez de seguir con tanto gasto atomizado?

 

Gloria Alonso. Como se señaló, la estrategia territorial del Plan Nacional de Desarrollo tiene un énfasis regional y subregional. De aquí el impulso a formas asociativas, como las Regiones Administrativas de Planificación (RAP), y a los esquemas asociativos territoriales. Una de las propuestas para la reforma al SGR es que estos esquemas asociativos puedan presentar proyectos con acceso a los fondos regionales de regalías. Dichos proyectos deben tener un alcance y un impacto regional y subregional. Esto debe ser complementado con la generación de incentivos para este tipo de proyectos por medio de varias acciones: 1) se revisarán y propondrán instrumentos de financiación por resultados para el desarrollo territorial; 2) el DNP, en coordinación con Fonade y con el apoyo de una red de estructuradores de proyectos, acompañará técnicamente a los territorios (en particular, a departamentos y esquemas asociativos territoriales) para orientarlos en la implementación de mejores prácticas y en la estructuración y ejecución de proyectos que tengan un claro impacto regional; 3) el DNP formulará un criterio de priorización de proyectos de impacto regional en el marco del PGN, el SGR y los pactos territoriales; 4) se harán mejoras operativas en el SGR, en especial con la racionalización de la instancia de los OCADs, de tal manera que se faciliten los tiempos de presentación y aprobación de los proyectos de inversión y la implementación de estrategias para agilizar y mejorar la ejecución de los mismos.

 

Por otro lado, se regulará el OCAD Paz para que sus recursos se orienten a proyectos que hagan parte de la hoja de ruta de implementación de los Programas de Desarrollo con Enfoque Territorial (PDET), en concordancia con los recursos del Sistema General de Participaciones. Para esto, el Proyecto de Ley del Plan incluye un artículo para consolidar lo que denominamos la “hoja de ruta única” que coordine las inversiones para los PDET.

 

C.F.: Colombia tiene un sistema pensional donde son evidentes los problemas de muy baja cobertura, pues solo 1 de cada 4 adultos mayores accede a una pensión, y alta inequidad, pues el quintil más rico acapara los subsidios pensionales (un 65 % del total), mientras los quintiles más bajos (1 y 2) tan solo reciben el 2 % de dichos subsidios. ¿Cómo se estarán solucionando estas problemáticas de cobertura e inequidad del sistema pensional bajo el nuevo PND?

 

Gloria Alonso. Evidentemente, el régimen general y especial de pensiones en Colombia presenta un problema de cobertura, producto de la corta carrera salarial de los trabajadores en el mercado laboral formal, la pérdida de oportunidades de empleo formal, los altos costos de usar capital y las bajas tasas de inversión en maquinaria y equipo, así como en infraestructura, que impiden generar más y mejores puestos de trabajo formal. En segundo lugar, la inequidad del sistema de pensiones es reflejo de lo sucedido en el mercado de trabajo formal, es decir, que solo se puede cotizar a seguridad social a partir de un salario mínimo y que no pueden existir pensiones inferiores al salario mínimo. Dado que los ingresos equivalentes al salario mínimo corresponden al quintil 3 de la distribución del ingreso, ello hace que las pensiones con subsidio se concentren en los quintiles más altos de la distribución.

 

En respuesta a esta problemática, el PND fortalece los Beneficios Económicos Periódicos (BEPs) para elevar la cobertura del sistema de protección en la vejez, al proponer la conversión de los saldos del sistema de ahorro individual o las indemnizaciones sustitutivas en rentas vitalicias para garantizar una protección en la vejez. Esta opción se complementa con el sistema de subsidios de Colombia Mayor para los adultos mayores en situación de pobreza extrema.

 

En las bases del Plan se establece la necesidad de promover modificaciones normativas para mejorar el sistema de protección a la vejez. De ser necesario, se debe permitir la flexibilización de las condiciones con las que se accede a la seguridad social, en particular para quienes devenguen ingresos inferiores a un salario mínimo. También se debe superar la competencia entre el Régimen de Prima Media y el Régimen de Ahorro Individual con solidaridad, buscando que se complementen y eliminando los incentivos que los hacen incompatibles. Las modificaciones al régimen pensional deben basarse en criterios actuarialmente justos y financieramente sostenibles.

 

C.F.: En Carta Financiera también nos gusta conocer un poco más de la vida personal de los principales funcionarios del país, si nos lo permiten. ¿Cuáles son sus hobbies?  ¿A qué dedica su tiempo libre?

 

Gloria Alonso. Soy deportista por formación, por disciplina. Como herramienta de descanso y para mejorar la concentración, busco dentro de mis intensas jornadas diarias de trabajo separar algunas horas para trotar, ir al gimnasio o, al menos, caminar. Otra de mis aficiones es la cocina. Soy pésima cocinera, pero disfruto ensayar platos o recetas los domingos, lo que al mismo tiempo me sirve para consentir a mis hijos.

 

En razón a que mi tiempo libre es muy escaso, los ratos que tengo disponibles los dedico a mis hijos, a conversar con ellos, ir a cine o ver películas en casa.

 

C.F.: Muchas gracias.

 

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